
El turismo está cambiando, y cada vez más personas buscan experiencias auténticas, conectadas con la naturaleza y con un impacto positivo en los destinos. Dentro de este enfoque, el Programa Experiencias Turismo España, impulsado por el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, quiere diversificar la oferta turística del país, apostando por modelos más sostenibles y que pongan en valor el patrimonio local, tanto material como inmaterial.
Y aquí es donde entra en juego la Red de Pueblos del Surf, un proyecto que quiere hacer del surf mucho más que un deporte: una herramienta de desarrollo turístico sostenible. Gracias a los fondos NextGeneration EU, el Ministerio ha concedido 25,82 millones de euros en ayudas a 36 proyectos, y entre los seleccionados está esta iniciativa, que nació en 2021 con la unión de municipios de Galicia (Ferrol y Carballo), Euskadi (Getxo), Cantabria (Ribamontán al Mar) y Asturias (Castrillón). Con una financiación de 498.000€, su objetivo es claro: consolidar un turismo de surf sostenible, generar cooperación entre destinos y potenciar la economía local a través de una oferta diferenciada.
¿Por qué es importante esta red?
Porque beneficia directamente a los municipios y a todos los profesionales que viven del turismo de surf: escuelas, surfcamps, tiendas especializadas, shapers, alojamientos, restaurantes y organizadores de eventos. Se estima que en los destinos iniciales hay más de 120 empresas vinculadas al sector que pueden aprovechar esta oportunidad para seguir creciendo dentro de un modelo más responsable y estructurado.
¿Qué futuro le espera a la Red de Pueblos del Surf?
El proyecto está en marcha, pero una de las grandes preguntas es: ¿puede expandirse? La posibilidad de incorporar nuevos municipios es real, pero el crecimiento debe ser coherente, manteniendo los valores que dieron origen a la red. Cuantos más destinos se sumen con una visión alineada, más fuerte será el impacto de la iniciativa, tanto a nivel turístico como económico.
Si se gestiona bien, esta red podría convertirse en un modelo de referencia para otros territorios y fortalecer la posición de España en el turismo azul. No se trata solo de atraer surfistas, sino de crear destinos preparados, con infraestructuras adecuadas, experiencias complementarias y una estrategia de largo plazo que beneficie tanto a visitantes como a residentes.
El surf es más que olas. Bien trabajado, puede ser una herramienta de desarrollo sostenible, generando oportunidades y cuidando el entorno. La Red de Pueblos del Surf es solo el principio.
¿Veremos pronto nuevos destinos sumarse a esta iniciativa?